Según reportes del mercado financiero global, las acciones de los principales fabricantes de automóviles están cayendo, tras el anuncio del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles del 25 por ciento a los vehículos y autopartes importados, una medida que ha generado temores sobre una posible recesión económica.
En Tokio, Toyota, el mayor fabricante de automóviles del mundo por ventas, perdió un 2 por ciento en la bolsa. Honda retrocedió 2,5 por ciento, Nissan cayó 1,7 por ciento y Mazda se desplomó un 6 por ciento. En Seúl, las acciones de Hyundai cedieron más del 4 por ciento.
En Europa, Stellantis, matriz de Peugeot y Jeep, retrocedió un 3,5 por ciento. Volkswagen casi un 2 por ciento. Porsche cayó 4 por ciento y BMW perdió casi un 3 por ciento.
General Motors se hundía alrededor de un 8%, mientras que Ford más de un 4%, reflejando la preocupación por el impacto en sus cadenas de suministro.
En la bolsa de Mumbai, India, Tata Motors, exportador de Jaguar Land Rover a Estados Unidos, registró una baja superior al 5 por ciento.
“Las esperanzas recientes de que Trump no impondría aranceles específicos al sector… han quedado completamente desmentidas por el hecho de que el presidente ha comenzado a anunciar estas medidas antes de lo previsto”, señaló Joshua Mahony, analista de Scope Markets.
Aunque se esperaba que los aranceles anunciados para el llamado “Día de la Liberación” del presidente, el 2 de abril, serían menos severos, la medida sorprendió por su contundencia.
“Lo que vamos a hacer es aplicar un arancel del 25 por ciento a todos los autos que no se fabriquen en Estados Unidos”, declaró Trump al firmar la orden en la Oficina Oval.
La medida entrará en vigor a las 00:01 hora del Este (04:01 GMT) del 3 de abril, y afectará a los automóviles y camionetas ligeras de fabricación extranjera. Las autopartes clave también estarán sujetas a aranceles antes de que termine el mes.
Actualmente, aproximadamente la mitad de los vehículos vendidos en Estados Unidos se producen dentro del país. De los vehículos importados, alrededor del 50 por ciento proviene de México y Canadá, mientras que Japón, Corea del Sur y Alemania son también grandes proveedores.
El gobierno japonés calificó la decisión de “extremadamente lamentable”. El primer ministro canadiense, Mark Carney, declaró que se trata de “un ataque directo” a los trabajadores de su país.
El ministro de Finanzas de Francia, Eric Lombard, advirtió: “La única solución para la Unión Europea será subir los aranceles a los productos estadounidenses en respuesta.”
Por su parte, la ministra de Finanzas del Reino Unido, Rachel Reeves, afirmó que Londres no busca “escalar” una guerra comercial, en medio de negociaciones con Washington para asegurar un acuerdo comercial posterior al Brexit.
“Queremos lograr una mejor relación comercial con Estados Unidos”, declaró Reeves a Sky News.
En Londres, las pérdidas en el índice FTSE 100 por parte del sector automotor fueron compensadas por las ganancias del sector minorista.
Fuente: Reuters